El CoPER Regional Sur advirtió sobre una emergencia en salud mental y reclamó respuestas del Estado
En un informe elaborado durante julio, agosto y septiembre, profesionales de la psicología señalaron un agravamiento de la situación y cuestionaron la falta de dispositivos y condiciones adecuadas de atención. También reclamaron la implementación efectiva de la Ley de Salud Mental y un plan concreto para abordar la crisis.

El Colegio de Psicólogos de Entre Ríos (CoPER), Regional Sur, advirtió sobre una situación de emergencia en salud mental y reclamó una respuesta concreta del Estado para atender las problemáticas que afectan a la comunidad. El planteo forma parte de un informe elaborado por una mesa de trabajo que reunió a representantes de la institución y profesionales autoconvocados durante los meses de julio, agosto y septiembre.
En el documento, difundido en el marco del Día de la Salud Mental, los profesionales señalaron que identifican una crisis que afecta a la población y que se desarrolla en un contexto nacional de características similares.
Si bien reconocieron que el Gobierno de Entre Ríos declaró la urgencia sanitaria en salud mental mediante el Decreto Provincial N.º 2130/26, sostuvieron que la situación requiere ser considerada una emergencia. Según explicaron, la diferencia radica en que una emergencia demanda una intervención inmediata y conocimientos especializados.
Cuestionamientos al rol del Estado
Entre las principales conclusiones del informe, el CoPER Regional Sur señaló un “corrimiento creciente del Estado” en el abordaje de la salud mental. Según el diagnóstico de los profesionales, esto se evidencia en la falta de lineamientos y dispositivos de atención acordes con la complejidad de las problemáticas actuales.
El documento también advierte sobre las condiciones laborales en el ámbito público. De acuerdo con el relevamiento, la falta de condiciones dignas de trabajo lleva a que muchos psicólogos se desempeñen principalmente en el sector privado, una situación que, sostienen, repercute en las posibilidades de acceso de la población a la atención.
En ese sentido, los profesionales alertaron que el tratamiento de los padecimientos psíquicos y mentales puede convertirse en un privilegio para quienes cuentan con recursos para afrontar una consulta privada.
Un problema que atraviesa a toda la comunidad
El informe plantea que la crisis no puede atribuirse exclusivamente a un actor o efector sanitario, sino que requiere la participación conjunta del Estado y de distintos sectores de la sociedad.
Los integrantes de la mesa de trabajo señalaron que la salud mental está vinculada con las condiciones de vida y con el acceso a la educación, la cultura, el trabajo, el deporte y las actividades recreativas. Consideraron que estas dimensiones también deben formar parte de las políticas públicas orientadas a reducir los riesgos y mejorar el bienestar de la población.
Reclaman un plan concreto y la aplicación de la ley
Frente a este diagnóstico, el CoPER Regional Sur consideró imprescindible avanzar en la implementación efectiva de la Ley de Salud Mental y desarrollar un plan estatal concreto y viable para abordar la urgencia sanitaria declarada por el Gobierno provincial.
La propuesta, según expresaron, debe incluir y comprometer a los distintos actores sociales que trabajan en la temática, con herramientas que permitan dar respuesta a las necesidades detectadas.
Por su parte, desde la Regional Sur informaron que están conformando una comisión de trabajo junto con colegas autoconvocados para diseñar estrategias de abordaje específicas para la región.
La convocatoria permanece abierta a profesionales de la psicología que quieran sumarse a la iniciativa, con el objetivo de construir respuestas colectivas y fortalecer las herramientas de cuidado de la salud mental en la comunidad.
FUENTE: Coper





























