Proteccionistas piden reforzar medidas tras confirmarse un murciélago con rabia en Gualeguaychú
Organizaciones proteccionistas advirtieron que el caso debe tomarse como una señal epidemiológica y reclamaron la aplicación plena del programa de control poblacional de perros y gatos.

Tras la confirmación de un murciélago con rabia en la ciudad de Gualeguaychú, el grupo Proteccionistas Unidos difundió un documento en el que solicita a las autoridades locales reforzar las políticas de prevención y cumplir con la normativa vigente sobre control poblacional animal.
En el comunicado enviado a los medios, las organizaciones señalaron que la aparición del virus en fauna urbana debe considerarse un evento de alerta sanitaria.
“Se trata de un hecho que debe encender todas las alarmas y obligar a una reflexión seria sobre la ausencia de políticas públicas preventivas sostenidas”, expresaron.
Según indicaron, desde el punto de vista epidemiológico, la presencia de rabia en animales silvestres o urbanos funciona como un evento centinela, es decir, una señal temprana de circulación del virus en el ambiente que obliga a reforzar las medidas de prevención.
También remarcaron que la rabia es una enfermedad mortal y que el riesgo aumenta cuando existe sobrepoblación de perros y gatos sin control sanitario. En ese sentido recordaron antecedentes ocurridos en el país, como el caso registrado en 2021 en la ciudad bonaerense de Coronel Suárez, donde una mujer falleció tras contraer la enfermedad luego de la mordedura de un gato, hecho que puso en evidencia la vigencia del problema sanitario.
Desde el espacio proteccionista señalaron que la vacunación antirrábica es fundamental, pero advirtieron que no resulta suficiente si no se acompaña con políticas sostenidas de control poblacional.
En ese marco, recordaron que en la ciudad se encuentra vigente la Ordenanza 12.803/23, que establece la aplicación del Programa de Equilibrio Poblacional (PEP) de perros y gatos, basado en la castración masiva, gratuita, temprana y sistemática como método para prevenir la sobrepoblación animal y reducir riesgos sanitarios.
Según indicaron, la ordenanza prevé una cantidad mensual de intervenciones suficiente para la realidad local, pero sostienen que el programa no se estaría aplicando de manera plena.
“Cuando el Estado no implementa las políticas que previenen los problemas, toda la comunidad queda expuesta. La prevención existe, la ordenanza existe, el programa existe. Cumplirlo no es una opción, es una responsabilidad sanitaria”, señalaron en el documento.
Finalmente, las organizaciones remarcaron que desde hace años vienen reclamando la aplicación sostenida del programa y advirtieron que la falta de controles puede transformarse en un problema de salud pública con consecuencias graves para toda la comunidad.
FUENTE: Proteccionistas Unidos




























